jueves, 13 de noviembre de 2008

día del cartero

Plasson pinta el océano con agua de mar. Pasa toda la tarde de pie sobre la arena, contemplando y pintando. Cuando comienza a oscurecer sube la marea y el agua comienza a rodearlo, a cubrirlo. Cuando el agua le llega al corazón pasa por él una barquilla, entonces él recoge el caballete y se deja llevar a casa.
Eso cuenta el primer capítulo del libro; qué alegría haberlo comprado y qué alegría llevarlo bajo brazo hasta el metro y qué alegría leerlo aunque tenga que subir el volumen a mi cabeza cuando pasa el chaval con una bocina en la mochila gritando que por diez pesos me voy a llevar los éxitos de la orega de van gogh, aunque yo nunca me llevo nada... pobre van gogh si estuviera al tanto...
y luego el zócalo repleto de gente que ve proyectada una película en una pantalla gigante. y luego me entero de que es una peli navideña y digo cómo es que toda esta gente está aquí para eso, con lo coñazo que son las pelis navideñas... y luego pienso que es por el imán que tienen las cosas gratuitas y que yo también quiero algo gratis, pero no una peli navideña, eso sí que no.
y hoy es día del cartero. y mi padre le ha dado unos pesos al que viene por aquí, no sé cuántos, pero espero que muchos. tienen una labor muy bonita, ponen contenta a la gente.
y entonces quería mandar algunas cartas y fui al correo. y estaba cerrado porque es día del cartero. estúpidos carteros.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

tocotuboca dice:
no te pases ni un pelo con los carteros, eh clau, que me mosqueo.
por cierto, el otro día soñé con el pianista en calzoncillos. qué cosas

claudia cabrera dijo...

pero sabes que eres mi cartero favorito..
era bromita, carteros buenos..
yo soñé cosas raras también, luego te cuento