domingo, 28 de febrero de 2016

El equilibrista del mar


Estas son las primeras ilustraciones de "El equilibrista del mar", que comienza así:



Fito vivía en una ciudad muy grande, en un edificio altísimo, y soñaba con el mar. Los fines de semana se reunía con un grupo de amigos con los que practicaba actividades al aire libre. A veces andaban en bicicleta, corrían, hacían malabares y trucos en monociclo. Fito y sus amigos tenían alma de cirqueros. Algunos de ellos hacían piruetas en el aire enredados en una tela azul muy larga. Fito y sus amigos bailaban, daban brincos y caminaban sobre cuerdas. Ésa era la especialidad de Fito, caminar sobre una cuerda extendida, muy tensa, que casi no se movía a su paso, pues era un muchacho muy ligero. A veces imaginaba que caminaba sobre la cuerda a sólo unos metros del mar, tan cerca, que sentía el salpicar de las olas en sus piernas.
Un sábado por la mañana, mientras sus amigos hacían malabares y piruetas, Fito compartió con ellos su fantasía de caminar en una cuerda sobre el mar. Todos se maravillaron con la idea. Caro se desenredó de la tela azul de la que estaba colgada, Simón soltó las pelotas con las que hacía malabares y Santiago dejó caer el hula hula mientras su cintura dejaba de girar poco a poco.
—¡Qué buena idea! —dijo Caro—. Hacer equilibrismo en el mar.
—Necesitaremos una cuerda larguísima —dijo Simón.
—Tendremos que atar muchas cuerdas, una no va a alcanzar —dijo Santiago.
—Pero es sólo una fantasía —dijo Fito—. Nunca encontraría una cuerda tan larga. Además, el mar está lejos. Lejísimos.



Fito y sus amigos sí fueron al mar (como se ve en la ilustración de abajo) y les pasaron muchas cosas que se sabrán algún día, si este cuento llega a buen puerto y logra ver la luz.

Mientras quería compartir estas imágenes porque las hizo Martha, una amiga pirata y escenógrafa y deportista y una persona lindísima. De ésas que hacen reír mucho y siempre dejan a uno de buenas. Y Martha ya no está aquí y no va a poder hacer las demás ilustraciones. Pero hizo éstas, que son muy bonitas. Y tal vez un día alguien haga todas las que faltan.


1 comentario:

Claudia Benitez dijo...

El cuento me encantó y las ilustraciones están increíbles. Me dará muchísimo gusto ver la obra ya terminada.